En un cazo a fuego medio pon la leche junto con la rama de canela yla piel del limón. Justo antes de que empiece a hervir (verás que empieza a haber burbujitas pequeñas en la superficie), retira el cazo del fuego.
Mientras, en un bol pon las yemas de huevo junto con el azúcar y la maicena y bátelo todo con unas varillas hasta conseguir un aspecto bastante homogéneo.
Vierte en el bol la leche infusionada poco a poco y remueve la mezcla.
De nuevo vierte la mezcla del bol en el cazo que habías utilizado y ponlo a fuego bajo mientras remueves sin parar, para que no se te pegue a la vez que se va espesando.
Tarda unos minutos, finalmente verás que seempieza a espesar casi de golpe. Cuando se empiezan a notar los surcos de lasvarillas, apártala del fuego, ¡ya está lista!
Repártela en los moldes o recipientes
Cuando esté fría puedes introducir los recipientes en la nevera para que repose al menos 4 horas, aunque mejor si reposa toda la noche.